Sala de prensa

El cerebro y las herramientas digitales: una compleja relación

 Está demostrado que la repetida activación de ciertos “circuitos” del cerebro produce cambios fisiológicos e incluso anatómicos en este. Por ejemplo, el cerebro de las personas que saben leer y escribir es distinto del cerebro de quienes no adquirieron esta destreza. Resulta entonces fundamental analizar las consecuencias de nuestras decisiones cotidianas, en relación a lo que hacemos o dejamos de hacer.

Las actividades que realizamos están muy ligadas a los instrumentos que tenemos disponibles, los cuales en general buscan extender nuestras capacidades físicas, o aumentar nuestros sentidos. Un grupo en particular, se destaca por ampliar nuestra capacidad mental: empezando por el ábaco, pasando por el libro, y llegando a las computadoras y la Internet.

Tomas rápidas de decisiones: El uso de la Internet resulta en un estímulo sensorial y cognitivo intenso y repetitivo, que produce alternaciones importantes en el cerebro. Los navegantes regulares de Internet exhiben una actividad intensa en áreas del cerebro asociadas a la toma rápida de decisiones, como respuesta a una demanda constante de selección e interpretación de la información que va surgiendo desde la red.

Así, las generaciones más jóvenes incorporan las nuevas tecnologías a edades tempranas, mediante usos variados que generan y fortalecen ciertos circuitos del cerebro, mientras que otros se dejan de usar y por lo tanto se debilitan.

El pensamiento profundo (del inglés “deep thinking”) parece ser de los aspectos que se socavan con los usos más superficiales --y más frecuentes-- de las tecnologías, y en general se afectan aquellas actividades que demandan concentración y reflexión. Hay también evidencia, de que se pueden estar mermando capacidades fundamentales para la humanidad, como la empatía y la compasión, precisamente por requerir sosiego y atención. 

Por lo tanto, resulta primordial incorporar responsablemente el conocimiento específico  generado en  este campo, para promover un desarrollo integral y balanceado en las nuevas generaciones. 

Trabajo de la FOD

Desde la Fundación Omar Dengo (FOD) y en coordinación con el Ministerio de Educación Pública (MEP) -  conocedores de que los impactos de las tecnologías digitales dependen del uso que se haga de ellas -  se promueve un modelo de uso que potencie en los estudiantes el desarrollo de capacidades estratégicas para su crecimiento personal y su participación plena en la sociedad del siglo XXI. Esto mediante el Programa Nacional de Informática Educativa (PRONIE MEP-FOD), que atiende a cerca del 73% de los estudiantes del sistema público nacional.

La reciente incorporación de las tecnologías móviles en el salón de clase, , ha extendido el campo de acción–tanto físico como temporal- del PRONIE MEP-FOD, hasta hace poco circunscrito a dos lecciones semanales en el laboratorio de informática educativa. Esta oportunidad de promover un uso más diverso y frecuente de las tecnologías, en una justa mezcla de innovación y rigurosidad científica, permite incidir más ampliamente en el desarrollo de las capacidades de los estudiantes.

Las evaluaciones de propuestas educativas apoyadas en tecnologías de diversos países, muestran el fracaso de aventurarse en la implementación de proyectos masivos sin contar con la comprensión y competencias necesarias para su conducción y esquemas adecuados para su sostenibilidad. En ese contexto, el caso de Costa Rica sigue perfilándose como un modelo excepcional, como se evidenció en la reciente convocatoria de la Unesco en París: Un modelo educativo que promueve una apropiación inteligente y creativa de la computadora y la Internet, concebidas estas como herramientas para pensar, para hacer, y para colaborar.