Sala de prensa

Fundación Omar Dengo busca atraer jóvenes

La campaña ‘Qué Pro’ es la punta de lanza en el objetivo de enseñarles a los jóvenes ‘el lenguaje del futuro’.
 
El avance de la tecnología y su impacto en la cotidianidad eliminaron hace tiempo aquella barrera que se había construido entre el ciudadano común y la programación.
 
Hoy en día el lenguaje de las computadoras dejó de ser un tema de especialistas para convertirse en una lógica común y que se aplica a casi todas las realidades.
 
Atenta de este comportamiento la Fundación Omar Dengo inició desde 1989 un programa junto al Ministerio de Educación Pública para intentar enganchar a los niños y jóvenes en el mundo de la programación y sentar las bases hacia ese pensamiento lógico del que será el lenguaje del futuro.
 
Ahora, casi 30 años después, la Fundación vuelve a la carga con su campaña ‘Qué Pro’, una iniciativa público-privada que mantiene el mismo espíritu pero con un enfoque moderno y retador.
 
“Qué Pro es una iniciativa para estimular a los niños y jóvenes para que vean la programación de una forma distinta. Vivimos en una sociedad amplia y profundamente permeada por las tecnologías digitales y es necesario manejar el lenguaje y la lógica de esas tecnologías, porque de otra manera no podremos participar de manera activa en la construcción de ese mundo que viene”, advirtió la Directora Ejecutiva de la Fundación Omar Dengo, Leda Muñoz.
 
Ella es la cabeza detrás de un amplio grupo de trabajo que desde hace dos años viene desarrollando esta plataforma, que a través de juegos y retos busca incentivar a los jóvenes de entre 13 y 17 años hacia la programación pero con un enfoque práctico, participativo y sobre todo divertido.
 
“Es una campaña que entonces busca despertar la atención, hacerle ver a los jóvenes que la programación ya no es algo solo de los informáticos, que todas aquellas etiquetas de ‘nerd’ o ‘geek’ ya la verdad no tiene sentido, porque en cualquier rama la tecnología es el pan nuestro de cada día”, añadió.
 
Como punta de lanza en esta nueva aventura la Fundación lanzó hace algunas semanas una campaña publicitaria que giró en torno a un presunto fantasma en el Sanatorio Durán, una aparición generada por computadora que logró engañar a muchísimas personas y que fue originada por una estudiante del programa.
 
“Tuvimos una acogida enorme en ese primer video de expectativa, fue un gran éxito, logramos el efecto de la curiosidad y a partir de ahí podemos explicar todo lo que se puede hacer con un poquito de programación. También queríamos que la gente viera que era una chica la que programaba, porque nos está costando mucho que las mujeres vean esto de la programación y la robótica como algo accesible”, afirmó la directora.